martes, 19 de mayo de 2015

Rupestre encontrado en Galicia; se estima una antigüedad de 30.000 años; en la cueva de Eirós, en la aldea de Cancelo, en el municipio lucense de Triacastela.
Muestra claramente al "Dueño de los Animales".
Petroglifo en el Rango de Coso de California. Muestra claramente la concepción de que detrás de lo visible hay un mundo invisible.
Cueva de la Serpiente. Baja California.

Encerrona de animales:

sábado, 16 de mayo de 2015

En los tepuy amazónicos de Colombia

País: Colombia
Parque Nacional y Natural Serranía de Chiribiquete
En los más antiguos tepuys de la Sierra  se encuentran numerosas pinturas rupestres aún inexploradas.



 

El Monolito Panché, extraordinaria Piedra de Sasaima, Cundinamarca (Colombia).

Esa gran piedra que se encuentra en el piso de la selva está completamente dibujada con rupestres, y es el Monolito Panché.
 


"El monolito Panché".

Esta roca es uno de las más extensos páneles con petroglifos hallados en Colombia. Se trata de un yacimiento rocoso superficial, que emerge apenas unos pocos centímetros del suelo circundante, y cuya pendiente de aproximadamente 10 grados de inclinación la conduce, de este a oeste, hasta sumergirse en las aguas de la quebrada Talauta, en su parte más baja. Se destaca principalmente por poseer una gran profusión de motivos. Cerca del 80% de sus 98 metros cuadrados de superficie (14m x 7m) se encuentra signado, en su mayoría, con un grabado muy superficial.
 
 
Parece como que esta piedra es un contrato por el que se forma una Confederación Panché; cada grupo formula su propio aporte cultural, técnico y estratégico en defensa del territorio, no para ellos, sino por NANUCO o NACUCO, quién era una entidad femenina, como la Madre Bachué del pueblo Muisca.
 

 
Nanuco dominaba y regía las cosas de este y otros mundos, tenía el poder de hacer tanto el bien como el mal, era suprema, por lo tanto sus actos y naturaleza iban acompañados de doble contenido.
 
Esta temida Diosa era evocado con un nombre diferente de acuerdo a su estado de ánimo y de los sucesos ocurridos en el mundo; asimismo podía ser vista de diferente manera.
Era la Madre de los Dioses. Tenía igualmente este pueblo, un conjunto de Dioses mayores como el Sol, la luna llamada QUININÍ, el agua y el monte.
Existían también Dioses menores iguales a los de la etnia Pijao como la princesa Diosa TULIMA y otros de importancia como LULOMOY, Dios grande con múltiples extremidades, LOCOOMBO Dios del tiempo, benévolo y creador de todas las cosas existentes, y ELIANI, Dios de las cosas no buenas.
Por la abundancia y proximidad con las aguas, algunas de estas deidades debieron ser habitantes de las mismas, otras aparecían y se transformaban en la noche, como la luna por quien sentían gran respeto y atracción.
  
Al igual que otras religiones, los Panches adoraban a una Diosa Suprema, que otorga la vida, la salud, la abundancia, la continuidad, el renacimiento, pero también la muerte.

Su Diosa central representa dos mitades irreconciliables y opositoras; ejercía el bien entre los hombres siendo a su vez aterradora y despiadada.

Contrario al diablo en el cristianismo, éste no era un ser independiente que solo actúa a favor del mal, aquí pertenecía a esa misma esencia divina. La maldad para los Panches era parte del carácter de ese mismo Dios benévolo y celestial; por lo tanto para poder adorar el mundo en su totalidad, había que establecer junto al culto inmaculado, un culto a la maldad, o digámoslo de otra forma un culto al castigo divino.
Estas deidades no solamente indicaban al hombre indígena las formas de hacer las cosas o de cómo actuar entre ellos mismos, sino fijaban normas que seguían con sumo rigor, respeto, atención, temor, teniendo como fin la actitud hacia la Naturaleza, ya que era ella misma quien ejercía sobre el hombre todo su poder. Ella representaba el espacio vivo de la ocupación y el sustento humano. El culto a Natura, con particularidad casi congénita y ancestral como las oraciones, rezos, sacrificios, ofrendas y la misma esencia de la filosofía, tenía un carácter estrictamente basado en el Equilibrio Ecológico. De esta estrecha e imprescindible relación afloran revelaciones como los espíritus del agua, aire, tierra, fuego, monte, quienes con todo su poder y respaldo de la Gran Madre castigan a quienes profanan y abusan o premian a quienes respetan y cuidan de este medio vital. Estos Elementos Dioses, estaban dotados de vida y descomunal poder, siendo estos quienes castigaban con enorme furia como erupciones volcánicas, lluvias torrenciales, temblores, tormentas o sequías, cuando ese equilibrio estaba amenazado.Ver más en Los Inconquistables Panches del Magdalena..



Los quimbaya

La cultura Quimbaya está localizada, al interior y alrededor de lo que hoy se conoce en Colombia como el Eje Cafetero; vecinos de los Parché y de los Muiscas.

Viviendo en un benigno clima templado pudieron cultivar una gran variedad de productos: maíz y yuca como base alimentaria, aguacates, guayaba y guaba. Se nutrían también de la pesca y caza, y eran excelentes apicultores, con lo que la miel de abejas no faltaba en su alimentación.
Eran también intensos cazadores. La caza les proporcionaba carne de conejo y de venado en abundancia, pero también, que se sepa, cazaron zarigüeyas,dantas, armadillos, zorros y pecaríes, entre otros animales cuyos vestigios han sido hallados.
La minería era fundamentalmente aurífera. Desarrollaron técnicas de metalurgia avanzadas para procesar el oro de un modo colmado de estética y finos acabados. Las abundantes piezas quimbayas que se han encontrado son motivo de admiración para los visitantes de incontables museos colombianos y extranjeros; el nombre «quimbaya» se ha convertido en un término tradicional genérico para referirse a muchas de las producciones y objetos encontrados en esta zona geográfica, así no provengan rigurosamente de la etnia misma y provengan de diferentes épocas en el tiempo.
«Quimbaya» es un término ya mundial e históricamente famoso en los círculos arqueológicos e incluso a nivel popular.
Como industriales se destacaron además de la producción de piezas de orfebrería, en la fabricación de aceite para alumbrado, y en su industria textil, de la que no han sobrevivido piezas dadas las pobres condiciones geológicas para su preservación. La confección de mantas de algodón era en realidad su principal industria.[2]
Como comerciantes intercambiaban sus piezas de orfebrería, mantas, textiles y oro, con pueblos del vecindario y aun lejanos. Para destacar, está también la explotación y el comercio que hacían con la sal, extraída de los ríos mediante técnicas de ebullición de agua bajo el fuego.

Calendario Panche o Tolima

El territorio de la Nación Panche, o Tolima, es también rico en oro y esmeraldas, en murciélagos y yaguaretés.

Petroglifo Piedra Horizontes, Sasaima, Cundinamarca (Colombia). Coordenadas: Latitud 04° 57'  37" Norte; Longitud 74° 25" 55" Oeste. A 1.140 m.s.n.m.

En todas las regiones del mundo se efectuaron estudios astronómicos meteorológicos después de la gran catástrofe que provocó el Dryas reciente hace 11.000 años, y luego la caída del asteroide hace 5.130 años y explosiones vocánicas, sequías extremas (como la de 900 d.C.) terremotos e inundaciones.
Esto es, porque para seguir con la vida hace falta alimento, y para producirlo sin pérdida no cabe el error en el cumplimiento en fecha de las tareas agrícolas y de recolección.

Se puede decir que Sasaima -donde marca este petroglifo- es una región bendecida por la mano de la naturaleza. 

Sasaima es un municipio del Departamento de Cundinamarca, Provincia de Gualivá (Colombia). Este territorio pertenece a la Nación Panche o Tolima, vecina por el NE a la de los Muiscas.
Se encuentra ubicado a una altitud de 1150 msnm, con una temperatura promedio de 24ºC y una pluviosidad media anual de 2.800 mm. Su principal actividad económica es la producción agropecuaria, cuyos principales productos son la avicultura, la porcicultura, y cultivos como el café, los frutales y las hortalizas.

Su agua la provee el río Magdalena y su cuenca, desde la hoya del río Gualí al NO y del río Negro al NE, hasta la hoya del río Coello al SO y Fusagasugá al SE, lo cual corresponde a las vertientes de las cordilleras central y oriental.
Se dice que los panches eran guerreros feroces y caníbales (lo dicen los españoles), y así se comportan los pueblos en defensa de sus territorios.